El sector alimentario está en constante cambio. Este año, las empresas deben centrarse en un escenario con mayor capacidad de adaptación. Retos como la escasez de mano de obra, el cambio climático y las interrupciones de la cadena de suministro han persistido a lo largo de los años y las empresas alimentarias han sentido el impacto en sus estrategias operativas y resultados financieros.

